Dámaso: “Tengo buen ojo para los fichajes. Eninter no sería lo que es sin su equipo humano”


 Dale a Me Gusta y accede a todo el contenido
Dámaso: “Tengo buen ojo para los fichajes. Eninter no sería lo que es sin su equipo humano”

Corría el año 1973, hace ahora 47 años, cuando Dámaso Martinez, nuestro fundador, decidió emprender y crear su propia empresa. Ahora, que ya tiene setenta, Ricard Vicente lo describe como un hombre que ha llevado a Eninter Ascensores desde la liga regional hasta la Champions League. Lo presentaba así en su programa “Catalunya Fútbol”, de Radio Marca. Un hombre que se ha hecho a sí mismo, tanto en la parte industrial, como en la futbolística, añadía.

Ricard Vicente: Eninter Ascensores empezó en 1973, se podría decir que jugando en regional, con cinco empleados y un ingeniero. En 2010, llegó la expansión nacional y ahora, en 2020, la internacional, con presencia en más de 25 países, en cuatro continentes y más de 700 trabajadores. Se puede decir que, después de experimentar un crecimiento espectacular, Eninter Ascensores está ahora en la Champions League, ¿te parece una comparación correcta, Dámaso? Tú, que pusiste la primera semilla, ¿cómo has vivido y cómo vives ahora este crecimiento?

Dámaso Martinez: Sí, me parece una comparación correcta. La verdad es que si miro atrás me parece casi imposible conseguir lo que he conseguido. Lo único que puedo decir es que he dormido poco, y he trabajado mucho, sin dejar de disfrutar de la vida y de mis ascensores. Es que el fútbol lo llevo en las venas y he sido siempre muy competitivo. Si me paro en un semáforo y hay tres filas de coches, tengo que salir el primero. Si no salgo el primero una vez, no pasa nada, pero en el próximo semáforo, seguro que saldré el primero. Así empezamos, siendo los primeros. Fuimos la primera empresa en Catalunya y para fundarla, nos obligaron a tener cinco operarios y un ingeniero porque las empresas grandes empezaban a tener miedo de que las pequeñas, que empezaban a nacer, les hicieran la competencia. Así que puse la empresa a nombre de mi mujer para poder figurar como operario, reuní a cuatro operarios, contraté a un ingeniero, que había sido mi antiguo jefe y así empezó Eninter Ascensores. Con una mano atrás y otra delante, trabajando sin descanso.

Ricard Vicente: Me imagino que todos estos años como presidente de Eninter Ascensores y de un equipo de fútbol ficticio que fue Eninter, has tenido que hacer muchos fichajes para que ese crecimiento haya sido lo que está siendo, espectacular, ¿crees que tienes buen ojo para los fichajes en la empresa?

Dámaso Martinez: Sí, tengo buen ojo para los fichajes y la verdad es que he hecho muy buenos fichajes. Una empresa como Eninter Ascensores si no fuera por el conjunto de las personas que la forman, no sería lo que es. Una persona sola, aunque sea buena, si no tiene un equipo válido detrás, no conseguirá grandes retos. Yo creo que hasta es preferible que el jefe sea malo y la plantilla buena. Ahora son mis hijos, Albert y Xavi, quienes dirigen la empresa y a mí lo que me gusta es seguir creciendo, ir haciéndola más grande, es lo que me gusta. Ahora en el confinamiento he comprado dos empresas, a distancia, en Sevilla. No paro, porque pararme es morirme.

Ricard Vicente: En algún momento, pudiste imaginar, aquel primer día de Eninter Ascensores, en 1973, que podría llegar a ser lo que es ahora, teniendo en cuenta que hay ascensores Eninter en más de 25 países, en cuatro continentes. ¿Tú habías pensado que esto podría ser una meta?

Dámaso Martinez: No, jamás. Ni lo llegué a pensar. Yo tenía entonces 23 años. El mismo año me casé y fundé la empresa y nunca pesé eso. Pensaba que cuando tuviera 400 o 500 aparatos, me pondría a jugar al dominó o a las cartas pero cuando llegué a 400, pensé, a ver si llegamos a mil, y cuando llegamos a mil, a ver si llegamos a dos mil… y así me he ido liando hasta hoy en día que contamos con 45. 000 ascensores y cerca de 800 trabajadores, que, por cierto están cobrando el 100% de su sueldo porque hemos decidido no hacer ningún ERTE.

Ricard Vicente: En el sector de esenciales se hayan también los ascensores, quizás hay alguien que piense; ¿un ascensor? Pues sí, porque, por ley, todos los ascensores deben tener un mantenimiento eficaz porque es un utensilio mecánico que transporta personas y debe estar siempre en perfectas condiciones. Imaginaos, ahora, la de ascensores que se están moviendo y seguramente muchos de ellos sean de Eninter, en hospitales, en residencias geriátricas,… Ahora mismo tiene que estar funcionando todo como un reloj. ¿Habéis notado un incremento de trabajo de gente que os llama con más necesidad o el movimiento es el mismo, a pesar de la situación que estamos viviendo?

Dámaso Martínez: No, la verdad es que ahora el trabajo ha disminuido porque el vecino que está confinado hace menos viajes en el ascensor, con lo que el aparato funciona algo menos. Pero, eso sí, los hospitales, las residencias, los hoteles que han convertido en residencias,… evidentemente todos requieren nuestra atención porque imagínate que se quede atrapado alguien en el ascensor de un hospital.

Ricard Vicente: No, eso no nos lo podemos permitir. Para eso está Eninter Ascensores. Tengo entendido que hace apenas 15 años, creasteis el departamento Design and Future, el I +D para estudiar con los avances tecnológicos como será el ascensor del futuro. Además, contáis con el Ecolift, es decir, todo el sistema ecológico y de sostenibilidad… Yo me atrevería a decir que Eninter Ascensores es una empresa moderna y comprometida.

Dámaso Martinez: Sí, mis hijos también lo han aprendido desde que nacieron y eso es positivo para querer siempre seguir creciendo y pensar en el futuro. Me acuerdo que cuando eran pequeños y pasábamos en coche por la calle Casanovas, veía una empresa que siempre he admirado y yo mismo decía: “esta empresa, la compraremos”. Siempre bromeando porque en ningún momento pensaba en comprar ninguna empresa, pero mira.

Ricard Vicente: Antes decías que un jefe malo podía hacer buenos fichajes, a mí me da la impresión que para hacer buenos fichajes, el jefe debe ser bueno, porque si no empieza a fallar el engranaje. En cuanto a valores, veo que Eninter Ascensores tiene dos de ellos, sobretodo, el trabajo en equipo y el esfuerzo, que se pueden trasladar al mundo del fútbol, que es donde yo quería llegar, porque Dámaso Martinez tiene 70 años, pero está jugando al fútbol en los veteranos del Cornellà. ¿De qué juegas?

Dámaso Martinez: De delantero centro.

Ricard Vicente: Pero, ¿de aquellos tipo Suárez, de moverse poco y enchufarlas todas para dentro?

Dámaso Martinez: Soy un tipo Suárez, no me arrugo ante un central muy grande. Mido 1,73 cm pero no me arrugo por muy grande y gordo que sea. Ahora con menos potencia, claro está, porque corre más la cabeza que las piernas pero “déu-n’hi-do” lo que corro.

Ricard Vicente: ¿marcas muchos goles?

Dámaso Martinez: No, muchos no. El último día que jugamos, ya me dije: “ya no tengo que jugar porque me voy a hacer daño” pero marqué dos y los compañeros siguen insistiendo para que siga jugando.

Ricard Vicente: Sé que has jugado desde muy pequeñito al fútbol en un equipo que se llama San Miguel, que después se fusionó con el Cornellà. Estuviste jugando en el Cornellà, luego en el Rayo Amarillo y llegaste incluso a jugar una semifinal del campeonato de Catalunya. ¿Es cierto?

Dámaso Martinez: Sí, entonces era amateurs. Luego me hice una casita en Lloret y jugué en el Vidrieras. Tenía entones 26 o 27 años y jugué en un campo de hierba precioso durante dos temporadas, ¡una maravilla! También jugué en el Sitges, de primera regional, entonces.

Ricard Vicente: ¿Siempre de delantero centro?

Dámaso Martinez: Sí, siempre de delantero centro. Era como el Suárez, igual que él más o menos. Fallaba debajo de la puerta vacía, pero también metía goles inverosímiles.

Ricard Vicente: ¿Dirías que el fútbol te ha trasladado valores y sabiduría útil para dirigir una empresa?

Dámaso Martinez: Me ha enseñado la importancia del espíritu competitivo, el hacer las cosas porque hay que hacerlas, el valor del equipo, que la unión hace la fuerza. Que una persona a título individual, sólo, no puede hacer nada en la vida porque alguien puede tener una idea pero si la idea es buena y, además, tu equipo te acompaña, eso es un éxito seguro.

Ricard Vicente: Y para acabar, ¿cómo ves el futuro de una empresa como Eninter Ascensores?

Dámaso Martinez: La verdad es que muy bien. Por suerte, tengo dos hijos también luchadores y trabajadores. La meta es seguir creciendo. Ahora estoy haciendo un edificio para una empresa que tenemos en el Vallés, nuestra 100%, y un edificio de cinco plantas en la gran vía… La verdad es que tengo proyectos, que no sé si voy a tener tiempo de acabarlos…

Ricard Vicente: Pues, seguro que sí, Dámaso, que ha tenido una vida deportiva y activa como nos acaba de demostrar seguro que tiene mucho recorrido todavía para ver crecer aún más su empresa. Por cierto, ¿hay nietos Eninter?

Dámaso Martinez: Sí, Albert tiene tres y Xavi tiene uno. Hay descendencia y un protocolo familiar para que la empresa dure.

Ricard Vicente: Pues, a seguir viendo crecer esta empresa que en 1973, nacía con cinco empleados y ahora cuenta con 45.000 ascensores y cerca de 800 trabajadores. Cualquier día, en cualquier país del mundo, en cualquier hotel, cogéis un ascensor y muy probablemente ese ascensor sea Eninter Ascensores, así que con toda la fiabilidad y toda la seguridad, ¡a subirnos a esos ascensores!

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *